
No son pocos los que olvidan que los viajes del Tren turístico hasta Antilhue, son un fenómeno coyuntural, que así como empezó un día pueden terminar. Debemos tener presente que el reciente fenómeno telúrico producido en Ferrocarriles del Estado, desnudó una vez más las graves grietas estructurales que tiene la empresa del Estado, tanto a nivel administrativo, y en el tramo valdiviano, el evidente deterioro de las vías. Inversiones en este tramo no se advierten ni siquiera en el mediano plazo.
La marcada desigualdad de los habitantes que viven en Huellelhue, Pishuinco, Arique, Antilhue, y localidades cercanas, no se corrige llevando algunas veces al año el tren. Ya se pudo apreciar el reciente fin de semana (1 Y 2 DE DICIEMBRE), la pérdida económica sufrida por artesanos, que esperanzados se prepararon para ofrecer sus productos a tan anhelada visita, finalmente se quedaron acachados con toda la mercadería.
La vulnerabilidad de habitantes de estos sectores no se corrige con pequeños y esporádicos salvavidas, debemos innovar en turismo, donde la oferta internacional, sean caminatas, cabalgatas, cicletadas, ECO-TURISMO, etc. Utilizando el mismo tramo, sin intervenir en lo más mínimo el paisaje ni las viejas estaciones existentes. Algo menos oneroso para el Estado, y además para que los habitantes de Huellelhue, Pishuinco, Arique, Antilhue, puedan ofrecer las bondades de esta parte del sur de Chile durante todo el año.
Una alianza que perfectamente pueden realizar la I. Municipalidad de Valdivia con la I.Municipalidad de Los Lagos, por ejemplo.














